Estas navidades he aprovechado para poner en práctica lo aprendido en el curso de miniaturas de Noe y Álex, así que he regalado a mis primas y hermanas bisutería dulce.
Aquí va la tanda de los gofres, que se transformaron en anillos:
Durante el curso, que duró más de cinco horas, aprendimos a hacer distintos tipos de pan, helados, tartas y donuts. Yo aprendí un montón y estoy deseando que vuelvan a Madrid para hacer otro monográfico ^_^
Noe en acción...
Os dejo aquí los resultados:
Panes
Tartas
Helados
Donuts
Desde entonces no dejo de pensar en comiditas en miniatura y durante las navidades he estado poniendo en práctica las cosas que nos enseñaron e investigando otras nuevas. En breve, fotillos sobre estas creaciones...
¡Hola de nuevo!
Lo cierto es que no tengo excusa para haber estado tan ausente de este blog estos meses... Bueno, en realidad sí. No tengo mucho tiempo libre y el estar haciendo/subiendo fotos me da siempre una pereza terrible.
En fin, con el otoño, "Artfully!" resurge de entre la hojarasca. Espero poder postear más a menudo.
Os muestro algunas imágenes de lo que ha sido uno de los conjuntos medio decentes que he conseguido hacer con arcilla polimérica, con la técnica de degradados.
Estaba un poco nerviosa porque quería regalarlo y no estaba segura si sería del agrado de su dueña... ¡menos mal que le gustó mucho!
En fin, ya me diréis qué os parecen. Espero poder publicar en breve nuevos tutoriales.
¡Besos poliméricos!
He aquí otras tres murriñas Klimt que hice en mi última sesión de FIMO. No me había dado cuenta de que estaban golpeadas cuando hice las fotos, así que no me lo tengáis en cuenta. Las imperfecciones se aprecian si os fijáis en la imagen, pero mejor vedla de lejos, jijiji. Tengo pensados ya unos cuantos diseños con ellas, pero supongo que tendrán que esperar un poco. Espero poder subir cosas nuevas en breve, pero es que últimamente ando muy liada (para variar...). Tendréis que ser pacientes :)
Lo cierto es que esta entrada la tengo pendiente desde hace más de medio mes, así que ve la luz con un poco de retraso.
El pasado 20 de marzo, Miriam, Sonia y yo nos reunimos para fimear juntas. Fue una tarde chulísima, en la que tanto Miriam como yo quedamos alucinadas ante la ingente cantidad de material que traía Sonia, que nos puso los dientes largos, jejeje.
Empezamos con degradados, pero los resultados no fueron muy satisfactorios esta vez, y eso que ya creíamos tenerlos medio dominados... ¬¬
Pero no nos desanimamos y probamos una técnica nueva que requería del uso de la extrusora (aka extrusionadora, aka churrera, aka clay gun), con la que puede realizarse lo que Donna Kato denomina murriña Klimt. En otros sitios las llaman murriñas "retro", pero vamos, que el nombre es lo de menos.
Os dejo aquí un vídeo de cómo se realiza la técnica, que es muy facilita.
Miriam y Sonia tenían extrusoras molonas Makins Clay, que funcionan con un mecanismo a rosca (como la del vídeo), mientras que yo tenía una que funciona por aplicación directa de presión. No os recomiendo para nada este último modelo, pues cuesta muchísimo sacar la pasta polimérica por la abertura y mancha muchísimo el interior (ni que decir tiene que es súper farragoso el limpiarla por dentro). Imagen de la churrera que no debéis comprar:
Aprendí de la experiencia y para la siguiente sesión ya tenía la churrera verde, jeje.
Bueno, el primer día, hice la murriña (en morados) junto con Sonia, y esto fue lo que salió:
Mola, ¿eh?
La de Miriam también quedó preciosa, pero esa debéis visitarla en su blog ^_^
Desde entonces, hemos hecho otras murriñas de este estilo. A ver si mañana me da tiempo a subir las fotos.
Os dejo con un par de fotillos del proceso:
¡Hasta pronto!
¡Habemus piezas cocidas! El pasado domingo Miriam y yo pudimos, finalmente cocer las piezas de FIMO sin que se nos quemaran... ¡VIVA! Como ya puse anteriormente, los padres de mi novio me regalaron un horno portátil súper molón para mis proyectos con las arcillas poliméricas, ya que mis padres me prohiben que me acerque al horno de la cocina ¬¬ Adicionalmente compré un termómetro para controlar bien la temperatura y no sobrepasar los 130º advierte la marca FIMO. Pues bien, gracias al termómetro comprobamos que cuando el regulador de temperatura del horno marcaba 100º, el termómetro marcaba 150º... La primera vez que cocimos lo hicimos abriendo y cerrando la puerta del horno según se sobrepasaban o no los 130º. La experiencia fue muy estresante y además se nos medio quemaron las piezas. Buscando por internet, encontré un vídeo, que da algunos consejos y que podéis ver en el siguiente enlace: http://polymerclayetc.com/?p=877 Así que tras esto, hemos aplicado conocimientos y ahora con la bandeja del horno con todo este recubrimiento hemos conseguido una cocción perfecta. Eso sí, nos hemos ahorrado las cúpulas de papel de plata. Nuestro recubrimiento consta de tres capas:
Primera capa: papel vegetal (de ese que se usa para hacer bollos y galletas)
Segunda capa: baldosa (valdría igualmente un azulejo)
Tercera capa: boata, que se usa como relleno en los muñecos
Gracias al recubrimiento, la temperatura ha ido subiendo poco a poco, y no tan bruscamente como la vez anterior, por lo que ha sido muy fácil irla regulando. Otra mejora ha sido la superficie inferior de las piezas, que esta vez no ha quedado "aceitosa".
Con este post es el resultado de la segunda y tercera sesión que dedicamos Miriam y yo a este mundillo de las arcillas poliméricas: los degradados. Aún tenemos que depurar nuestra técnica, pero ya nos van saliendo cosas chulas. Aquí os dejo un vídeo de cómo se hace un degradado de dos colores:
Si no tienes laminadora, puedes hacer también un degradado con tu rodillo, aunque es mucho más cómodo hacerlo con la máquina de pasta. Aquí va el vídeo para aquellos que prefieran la segunda opción:
Yo hice mi primer degradado de burdeos a blanco: Hasta que no se hacen como unas diez/doce pasadas el degradado no comienza a notarse, así que no desesperéis si no os queda algo muy decente al principio, porque acaba saliendo. En esta foto que os pongo a continuación, creo que sólo había pasado la masa unas 7 veces por la laminadora (no lo recuerdo exactamente): El degradado quedó bonito, pero no hice muchas fotos, así que no os lo puedo enseñar. Si enrolláis directamente la lámina, el degradado queda un poco "brusco":
Y este fue un intento de hacer una flor con la murriña anterior, que como podéis observar, resultó un poco fracaso:
La siguiente sesión, también seguimos con los degradados, esta vez de verde a amarillo:
Si en vez de enrollar directamente la lámina, como en el caso del paso de burdeos a blanco, la giráis 90º y la pasáis por la laminadora, en un grosor más bajo que el que habéis empleado a la hora de hacer el degradado, obtendréis una transición más suave entre los colores mezclados:
Nosotras, el próximo día seguiremos con degradados, esta vez de tres colores, entre los que se encuentra el degradado arco-iris. Y para terminar un par de vídeos muy interesantes: uno para no desaprovechar nada de fimo degradado y otro sobre cómo almacenar las láminas.
Bueno, pues después de un año recopilando tutoriales y haciéndome con materiales y herramientas, llegó la hora de pasar a la acción. Mi amiga Miriam y yo nos hemos propuesto encontrar un hueco en nuestras estresantes vidas para ir practicando cada semana con las arcillas poliméricas y así pasar un rato juntas haciendo manualidades. Antes de nada debo decir que somos autodidáctas, así que en estas crónicas iremos planteando las dificultades que hemos ido encontrando a ver si alguien profesional nos puede echar un cable, jeje. Está sesión corresponde a nuestra primera toma de contacto, así que empezamos por las murriñas básicas. ¿Qué es una murriña? Es un trozo ya acondicionado de arcilla polimérica que presenta algún motivo, y está dispuesto de tal forma que con cada corte de la misma se obtiene el mismo dibujo. En inglés las llaman "canes" porque parecen bastones, aunque ya iremos viendo que la forma, además de cilindríca, puede ser muy variada: las hay cuadradas, rectangulares, triangulares, asimétricas..¡pero no adelantemos acontecimientos! Lo primero es acondicionar la arcilla polimérica (nosotras hemos usado FIMO Soft, porque es la marca que mejor se encuentra en España). Los bloques de FIMO (bueno, en realidad de cualquier marca)son duros y hace falta "calentarlos" para poder modelar bien con ellos. Para eso, se hace presión con las manos sobre la pastilla o se pasa un rodillo por encima o bien se pasa unas cuantas veces a través de la laminadora (máquina de pasta). A esta acción es a la que se llama acondicionar, y una vez realizada, estaremos en condiciones para empezar a trabajar. Y bueno, aquí ya surgió la primera sorpresa. FIMO Soft mancha, así que tened toallitas de bebé a mano para limpiaros antes de pasar de una pastilla oscura a una clarita y evitar así que se os manche. Aprendimos la lección para la siguiente quedada. También es importante la superficie de trabajo. Debe ser un sitio liso y limpio. Nosotras no tenemos planchas de metacrilato (aún) así que hemos optado por una solución más barata: manteles individuales de plástico, de esos que regalan como propaganda o que pueden adquirirse en los chinos por 0'60€. Funcionan muy bien porque el FIMO es un poco pegajoso y al ser los mantelitos finos puede despegarse con facilidad. Bueno, al turrón. El tutorial de la murriña en forma de espiral podéis encontrarlo en cualquier libro sobre arcilla polimérica, pero os pongo aquí un vídeo, que siempre es más ilustrativo (está en inglés, pero no hace falta saber lo que dice para entender cómo se hace):
No hace falta introducir un cilindro como hace la chica del vídeo, puede enrollarse directamente (así lo hicimos nosotras). Atención al truco de ir girando la arcilla para no deformar el motivo. Nosotras hemos aprendido que al hacer los cortes con una cuchilla rígida, la parte inferior se aplana. No ocurre usando una cuchilla flexible. Y bueno, he aquí la sesión fotográfica:
Nada más enrollar las láminas de fimo:
Una vez reducida la murriña:
Hicimos una murriña cuadrada a partir de la anterior usando una técnica descrita en el libro de Donna Kato (siento la mala calidad de las fotos): De izquierda a derecha: mi murriña, la murriña de mi hermana Celia y la murriña de Miriam:
Y este fue mi resultado en la que ha sido nuestra primera sesión con arcillas poliméricas:
A las serpientes les pinté los ojos con rotulador permanente tras cocerlas. Ya os enseñaré el resultado final. Y todo esto, al horno:
La cocción no resultó tan fácil cómo parecía en un principio. De hecho a día de hoy sigue siendo un problema... Ya os iré contando en una entrada concreta, el "arte de la ténica del horno", jijiji. ¡Nos vemos pronto!
Lisa Pavelka es una de esas artistas que al igual que Donna Kato han creado su propia gama de productos para arcillas poliméricas. Tiene tres libros escritos y unos cuantos accesorios para jugar con las arcillas, aunque no tiene sus propia marca de arcilla polimérica. Lo mejor es que tiene unos cuantos vídeos en los que explica cómo utilizar sus productos. Aquí os dejo un par que a mí me han parecido interesantes:
Bueno, hace mil que no actualizo este blog, y como siempre es por falta de tiempo y no de ganas. Durante los pocos días que estuve en la playa apenas tuve un ratillo para hacer algo con el fimo, así que aproveché para hacerle a mi primo un regalo: un portachupetes. Mi primera experiencia con las arcillas poliméricas ha sido un poco nefasta. Los paquetes de fimo que me regalaron por mi cumple (allá por febrero), creo que están mal. Me da que están secos porque cada vez que lo doblaba sobre sí mismo los bordes se agrietaban y rompían. Decidí probar con otras pastillas que tengo de la marca Sculpey que tengo en mi poder desde hace nueve años (soy lo peor, qué le voy a hacer) y esas iban la mar de bien. Yo no entiendo nada... Bueno aquí os pongo las fotos del antes y el después: Hice mariquitas porque era el animal que me parecía más sencillo de modelar, y no está muy conseguido que digamos... ¿Os gusta el color del portachupetes? Ese negro metalizado molón...bueno, pues así por lo "bajini" os confesaré que la pastilla que utilicé era azul oscura y el color carbón es porque se me chamuscó en el horno. ¡Qué desastre!
Bueno, como pasado mañana voy a tener vacaciones-vacaciones (¡viva!), voy a poder hacer mis primeros pinitos en el mundo de las arcillas poliméricas. Y aunque tengo muchísimo material y documentación, creo que no debo empezar la casa por el tejado, y empezar por algo fácil, ya que hasta la cosa más simple tiene su técnica. A todos aquellos/as que aún no se hayan iniciado en este arte, les animo a unirse a mí en esta empresa: ¡¡¡aprended junto a mí!!! Y bueno, a todos los expertos/as decirles que se agradecen los consejos y astucias que quieran compartir con nosotros. Os pongo un par de vídeos sobre murriñas realizadas con la técnica millefori, que será lo primero por lo que empiece yo (Youtube es la herramienta perfecta para los autodidactas):
Aunque aún no haya tenido tiempo de trabajar con el fimo (verano, date prisa) no dejo de indagar sobre las técnicas, materiales y herramientas que rodean este mundo. He conseguido un montón de libros, he descubierto foros/blogs/webs dedicadas a las arcillas poliméricas y en youtube he encontrado un montón de vídeos explicativos, que iré publicando aquí. Ayer, visitando la web Polimerizando encontré unos tutoriales súper-chulos sobre los degradados de colores. La creadora del vídeo se llama Maggie Maggio y es toda una experta en teoría del color. Os dejo aquí los vídeos (están en inglés pero se entienden muy bien)que explican cómo de forma fácil y mecánica pueden realizarse degradados de color. El objetivo final de estos tutoriales es aprender a combinar correctamente los colores de forma instintiva, aunque lo primero que voy a hacer yo va a ser un collar con cuentas degradadas :)
Video 1: Color Scales
Video 2: Playing with Color Scales
Video 3: Color Scales Triangles
Las hojas que utiliza la autora las podéis encontrar en su web:
Bueno, dado que ya estamos en mayo, supongo que es hora de que escriba un nuevo post (que tristeza esto de escribir una vez al mes). Tengo unas ganas terribles de terminar el cuatrimestre, lo que supone liquidar las 6 evaluaciones continuas que estoy cursando, para ponerme a tope con mis cosillas...jeje, especialmente con el fimo. Me muero de ganas por estrenar todo el material que me regalaron en mi cumple (allá por febrero) y de empezar a aplicar todas las técnicas que voy leyendo en los libros... Hablando de libros de fimo, le he echado el ojo a un par de ellos, muy conocidos, pero de los cuales yo no había oído hablar hasta hace un par de meses. La autora es Donna Kato, toda una gurú dentro del mundo de las arcillas poliméricas. Sus libros son los que más utilizan los diseñadores de bisutería, aunque las técnicas que detalla pueden extrapolarse a otras áreas como el modelismo. He aquí los manuales que me compraré en breve: Y por último, un poco de suspense... ¿en que se convertirán estas bolitas? La respuesta en unos días...juajuajua (risa maligna).